En torno a las 9:30 nos disponemos Jesús Sánchez y Miguel Pallarés a iniciar la aproximación a
la cueva ante la expectante mirada de una vecina de la aldea, Manoli, quien nos recabó nueva
información (muy detallada por cierto) de una vez que accedió a la cueva hacía ya mucho tiempo,
además de otros datos interesantes como que una vez accedió un grupo de espeleólogos de
fuera (posiblemente algún club), aunque no disponemos más datos sobre esto.
La aproximación es muy sencilla, se puede hacer más largo desde la carretera (AB-511 y girando
a la derecha por el Camino de la Hoya) hasta llegar a la altura y ascender un poco, o bien
saliendo desde las primeras casas y una vez alcanzada la era que hay poco más abajo adentrarte
un poco monte a través hasta su boca.
Una vez alcanzas su boca (de unos 4-5 m de diámetro) tuvimos que limpiar un poco de ramas la
higuera por la cual seguramente habían accedido algunos vecinos, aunque también lo hacían con
cuerdas y escaleras. Instalamos un natural para descender el primer pozo que da acceso a la sala
central, y desde ahí comenzamos su exploración, pudiendo empeñar la misma cuerda para acceder a las dos restantes por el pozo principal que cae al flanco oeste de la sala central.
En primer lugar pensamos en revisarla a fondo para posteriormente topografiarla, suponiendo
que la cueva no era muy grande, y así hicimos. Empezamos por la galería que discurre hacia el E,
es la direction de donde viene la corriente de agua. Posteriormente recorrimos la segunda galería hasta el final, es el más grande y donde se dan salas de gran volumen y chimeneas que pudieran comunicarse con simas exteriores ahora cegadas. Y finalizamos por una última que se accede
desde la sala principal, muy pequeñita pero con formaciones y a una cota superior de las dos
galerías anteriores.

Una vez realizada la exploración, en la cual tan solo albergamos una incógnita, quizás la más
interesante porque es una pequeña gatera por donde se escapa el río en la segunda galería en
dirección hacia donde debe continuar la cueva, nos dispusimos a realizar su topografía.
A las 14:30 aproximadamente estábamos en los coches, donde Manoli, expectante nos recibía
con un bote repleto de cerezas, y la invitación a sentarnos en su mesa a comer.

Breve descripción de la cueva:
La cavidad dispone de tres galerías comunicadas con la sala central que da a su vez al pozo de
entrada, la primera y segunda son parte de la propia acción del Río que erosiona la zona más
baja y llevan una dirección continua (E-O) y la tercera, es una galería superior que es producto del
derrumbe de grandes bloques y se genera sobre el techo de uno de ellos.

La cueva en general ha sido excavada por el río, éste mantiene un nivel de altitud constante, pero
ha originado un desarrollo a distinta cota debido a que el propio río excavó un nivel más
permeable (inferior) y posteriormente se han ido derrumbando grandes bloques y generando los
distintos espacios (galerías y salas). Es una cavidad con un esquema muy sencillo y en todo
momento lineal.
Su boca tiene 4-5 m de diámetro y da acceso a través de un pozo (4 metros) a la primera sala
(central). de esta sala principal sale una tercera galería superior, dos pozos que están comunicados con la galería este, y finalmente una galería que da acceso a través de un pozo a la
galería oeste, la más voluminoso y que coincide con la dirección que lleva el río aguas abajo.
Esta sala principal se caracteriza por la presencia de una higuera sobre un cono de derrubio del
antiguo techo de la cueva al que se le suma el sedimento fértil que le ha entrado del exterior. A
esta primera sala eran arrojados los restos de fauna provenientes del ganado de los aldeanos de
La Parrilla, aunque en su mayoría los restos óseos se han precipitado por sendos pozos hasta la
galería este ocupando gran parte de su primera sala.
Galería del este o de las bestias: discurre 25 m hacia el este alberga la mayor parte de los restos
óseos arrojados entre los que destacan los ungulados (burros, caballos y mulos) aunque también
hay de ovicápridos, de bovinos y algunos restos de cánidos. La sima debió usarse durante
mucho tiempo como espacio donde arrojar los animales muertos, aunque no recientemente
debido al estado avanzado de descomposición. Los restos óseos no conservan restos de pieles u
otros tejidos fibrosos.
Estos restos se encuentran en una gran sala en pendiente que acaba en un pequeño lago.
Conforme avanzamos hacia el lago se produce un incremento de las filtraciones superiores que
dan lugar a un gran número de espeleotemas, especialmente estalactitas, estalagmitas y
columnas. El final de la sala da a un lago muy pequeño (5 m) y de poca profundidad que puede
atravesarse por arriba y da un paso estrecho repleto de formaciones.
Este paso comunica con una gran sala donde se ve ya el río emerger e ir en la dirección del lago
Esta sala también está completa de formaciones posteriores a la génesis de la cueva y su
derrumbe, y acaba en una chimenea que no comunica con el exterior pero si se ven la presencia
de raíces y la cercanía del estrato superficial. Esta última sala de la galería este también se
encuentra repleta de grandes clastos caídos manteniendo la dinámica de la génesis de la cueva.

A la galería oeste, se accede por una entrada en altura del pozo de la sala inicial. A esta galería
en altura se puede acceder con la misma cuerda de descenso de la boca, gracias a una repisa
que se comunica casi prácticamente con la sala inicial. Esta repisa se encuentra bastante
expuesta, y da a un paso estrecho. Mediante un natural se accede por otro pozo de 6-7 metros a
una gran sala. A mitad de este pozo sale otra pequeña galería en altura con gours, por la cual se
entra a una sala pequeña repleta de formaciones.
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